Durante muchos años, la alimentación hospitalaria fue considerada un aspecto secundario dentro del proceso de atención. Sin embargo, Julio Fraomeni sostiene que esta forma parte del tratamiento y que su impacto va mucho más allá de cubrir las necesidades básicas de un paciente internado. El doctor afirma que la nutrición hospitalaria constituye un recurso terapéutico que acompaña la recuperación, favorece una mejor evolución clínica y contribuye al bienestar integral de cada persona.
Alimentación personalizada para acompañar cada etapa de la recuperación
Para Fraomeni, no existen dietas universales dentro de un sanatorio. Cada paciente presenta una condición clínica, antecedentes, necesidades metabólicas y objetivos terapéuticos diferentes. Por ese motivo, considera que la alimentación debe planificarse de manera personalizada y formar parte de un abordaje interdisciplinario en el que médicos, nutricionistas y otros profesionales trabajen de forma coordinada.
Esta concepción busca dejar atrás la antigua imagen de la “comida de hospital” como un servicio estandarizado. En los Sanatorios de la Trinidad, la nutrición clínica se integra al proceso asistencial con el objetivo de acompañar los tratamientos, favorecer la recuperación y contribuir al confort del paciente durante su internación.
En ese contexto, la dietoterapia durante la internación adquiere un papel fundamental. Adaptar la alimentación a patologías específicas, cirugías, enfermedades metabólicas o necesidades nutricionales particulares permite optimizar la respuesta del organismo, prevenir complicaciones y mejorar la tolerancia a los distintos tratamientos.
Según Julio Fraomeni, una medicina verdaderamente centrada en las personas comprende que cada detalle influye en la experiencia del paciente. La alimentación no solo aporta nutrientes: también transmite cuidado, contención y una atención personalizada que respeta las características de cada individuo.
Incorporar la nutrición clínica como un componente estratégico del tratamiento reafirma una visión de la salud donde ciencia, tecnología y cuidado humano se complementan para ofrecer una recuperación más segura, eficiente y orientada al bienestar de cada paciente.